12. Planificación financiera 2 —Bases para la elaboración de un presupuesto—

 


12. Planificación financiera 2

—Bases para la elaboración de un presupuesto— 

3Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará; 4y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable”. Proverbios 24:3-4
Con la sabiduría que viene de lo alto podemos obtener muchas cosas buenas en nuestro paso por esta tierra, por eso el Señor nos ha dado a cada uno la inteligencia necesaria para planificar y hacer correcto uso de los recursos que Él ha puesto bajo nuestro cuidado. Y para cumplir ese objetivo existe una herramienta que se llama presupuesto.
Oremos
Amado Padre, damos gracias por tu amor y tu misericordia, pues sustentas nuestra vida, y nos das el gozo de poder reunirnos en tu Santo Día para alabarte, aprender de tu Palabra, y para disfrutar de la compañía de nuestros hermanos.
Hoy te pedimos que abras nuestros corazones y nos ayudes a entender la importancia de tener un presupuesto, que nos ayude a ordenar nuestra vida a través de las finanzas y que esa vida ordenada sea un motivo para tu gloria.
Además Señor, te pedimos que proveas lo necesario para cada familia, para que en cada casa de los miembros de esta iglesia local, siempre tengamos todo lo necesario para una vida sin escasez y mucho menos pobreza, provee Padre Santo para nosotros tus hijos.
Además oramos por todos nuestros hermanos alrededor del mundo, quienes están hoy reunidos para darte la honra, que derrames sobre todos tus hijos el gozo y el contentamiento que necesitamos para vivir según tu santa voluntad.
Todo esto te lo pedimos en el nombre de nuestro amado Salvador.
Amén.
Introducción
Para empezar recordemos los puntos más importantes de la enseñanza pasada Introducción a la planificación financiera, en la cual planteamos un panorama general que nos da una sólida base bíblica para incorporar la planificación financiera en nuestra vida.
Esta es una tarea de toda la vida, es decir, para hacerla hasta cuando el Señor nos llame a su presencia, y dada su importancia, quiero recordarles los puntos básicos de dicha enseñanza.
1. Para planificar es indispensable tener claro el propósito de Dios para nuestra vida, no debemos olvidar que fuimos creados para “dar gloria al Señor”, ese es el punto de partida para nuestra planificación, en otras palabras, debemos planificar para cumplir el propósito de Dios en nuestra vida: Dar la gloria a Dios.
2. Planificamos porque Dios es un Dios de orden, el orden en nuestra vida es una bendición, pues nos ayuda a tener claridad de donde estamos en este momento y con unos objetivos claros que nos indican el camino. Por favor revisa esos asuntos desordenados en tu vida, y ordénalos, eso redunda también en que tu testimonio será mejor y eso le dará gloria al Señor. El orden es un don que puedes pedir al Señor, si lo pides Él te lo dará porque es para su gloria.
3. Nuestro encargo administrativo en esta tierra empieza con las riquezas injustas (Lc. 16:11), por eso debemos entender que Dios primero nos entrega lo muy poco (Lc. 16:10), es decir las cosas de este mundo, con el fin de ejercitarnos en la administración de sus bienes materiales y que estos sean usados para su gloria, es decir, para sus propósitos divinos, pero también para evaluar el estado y la actitud de nuestro corazón.
“Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondréMateo 25:23
4. Planificar se convierte en un ciclo constante (1. Planear, 2. Hacer, 3, Verificar, revisar 4. Actuar para corregir), este debe ser un circulo virtuoso que nos lleva a una mejora continua, pues cada vez que reiniciamos el ciclo, debemos partir de un punto más alto en santidad.
5. Perseverar en la planificación, iniciar y no desistir en planificar, es muy importante. Esta característica del creyente tiene relación directa con la perseverancia de los santos, incluida como una de las cinco doctrinas de la gracia[1] (Tulip), pues si el Señor en su amor infinito y misericordioso ha decidido preservar a sus elegidos hasta el final, eso nos garantiza que estará siempre con nosotros ayudándonos a perseverar en todo lo que redunde para su gloria. Por eso Pablo les dice a los filipenses:
“El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” . Filipenses 1:6.
Esta es la promesa de Dios de que lo que Él comienza en nuestra vida, Él tiene la intención de terminarlo.
Por último recordemos que la gracia de la salvación y la justificación debe llevarnos a ser excelentes planificadores, pues no somos buenos planificadores para ser salvos, sino que al ser salvos debemos planificar sabiamente, para glorificar a Dios con nuestra vida. Pero necesitamos la gracia constante de nuestro Señor para lograr este propósito y entender lo que esto significa, para que la gracia de la salvación y la justificación produzcan en nosotros una buena planificación.
¿Que es un presupuesto?
El presupuesto es una herramienta de control formada por un conjunto de recursos y procedimientos, que usados con sabiduría nos pueden guiar para administrar mejor las finanzas. O como dice un experto en economía y finanzas: Un presupuesto es una herramienta que le dice a su dinero dónde ir, en lugar de averiguar adónde fue”.
La partícula o prefijo pre, tiene como función anteponerse a un sustantivo para demostrar anticipación o la realización de un evento antes del evento principal. El sustantivo supuesto es, como su nombre lo indica, un postulado o una afirmación probable con referencia a un hecho desconocido. Esto nos lleva a definir semánticamente presupuesto como una anticipación supuesta del gasto”.
En otras palabras, un presupuesto es una herramienta esencial para gestionar las finanzas de manera efectiva y alcanzar los objetivos. En él se registran detalladamente los ingresos y gastos previstos en un período determinado (ideal que sean periodos de 1 año), con el objetivo de establecer prioridades, evaluar la consecución de objetivos y controlar los flujos financieros, un presupuesto nos ayuda a:
* Anticipar los gastos que se piensan ejecutar en un lapso de tiempo determinado.
* Establecer límites razonables para los gastos y permite evaluar la consecución de objetivos.
* Permite identificar posibles errores financieros y tomar medidas correctivas.
* Sirve como herramienta para la planificación de actividades y acciones, que se ven reflejadas en el dinero.
Teniendo en cuenta lo anterior podemos entender que con el presupuesto, elaboramos un plan para administrar los recursos que Dios ha puesto en nuestras manos, de tal manera que el presupuesto puede ser una herramienta útil para que haya un buen desempeño en un área normalmente caracterizada por los conflictos, y no me refiero solamente a conflictos familiares, sino a conflictos con el Señor, pues a veces nuestro ingrato corazón lo culpa de nuestra mala planificación.
Consejos para elaborar un presupuesto
Para la elaboración de su presupuesto tenga en cuenta los siguientes consejos:
• Ante todo debes saber que para establecer un presupuesto la oración cumple un papel muy importante, pues es necesario entender la voluntad de Dios, para poder aplicarla a tu vida, y el presupuesto te ayuda en ese objetivo. Por eso el presupuesto es consecuente con tu conocimiento de la voluntad del Señor, mientras más cerca estés de Él, tu presupuesto estará más cerca de  la voluntad del Señor y más cerca de darle la gloria a Dios, pues Él recibe la gloria cuando hacemos una correcta administración de los recursos que Él ha dejado a nuestro cuidado.
• La planificación financiera a través de un presupuesto proporciona una coordinación general del funcionamiento de su casa, de su negocio, o de un proyecto especifico. Un presupuesto genera orden en donde se aplique, pues establece un flujo de caja en el cual hay prioridades. Y es lo que se llama en administración una actividad trasversal a todas las demás, pues todas, o casi todas las actividades necesitan presupuesto para ejecutarse.
• Para organizar nuestras finanzas personales o familiares debemos tener en cuenta que nuestro hogar es como una empresa donde se requiere dirección, control, seguimiento y continuos ajustes. La responsabilidad de elaborar el presupuesto recae sobre el padre de familia, sin embargo debe haber divulgación con el objetivo de informar y además de escuchar las opiniones de los demás miembros de la familia, y hacer todo lo posible para que haya acuerdo y consenso entre todos. El padre de familia puede asignar a alguno de los miembros, según sus habilidades, para que se encargue de llevar los registros y el control en la aplicación del presupuesto.
• Cuando el presupuesto es de un matrimonio, es decir, esposo y esposa, (no estoy hablando de novios) necesitamos vernos como Dios nos ve: Como pareja en total unidad. Es imprescindible vernos como una sola carne, en este caso, como una “sola bolsa, es decir, lo que ingresa, provenga del hombre o de los dos[2]; debe ir a un fondo común de donde se distribuye según el presupuesto. Nunca “tu pagas esto y yo lo otro”, “eso es tu responsabilidad y ésta la mía" o este es mi dinero y yo hago como yo quiera con él”, y mucho menos “se hace lo que yo digo, pues traigo el dinero a esta casa”…entre otros pensamientos de este estilo.
• En un familia la dirección del presupuesto es responsabilidad de los padres y, como tal, es una herramienta y nunca un arma contra la familia, es decir, no debe ser usada para manipular o intimidar.
• No todas las familias ni estilos de vida son iguales, puesto que el propósito de Dios para cada uno es diferente. Por esta razón, el presupuesto es algo muy particular para cada familia.
• Tenga una perspectiva correcta de lo que es necesidad y lo que es deseo (o anhelo). Una definición en el Diccionario de la Lengua Española, nos indica que necesidad es aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir” y, en una segunda acepción, carencia de las cosas que son menester para la conservación de la vida”. Como lo hemos establecido anteriormente y como lo indica el pasaje de Mateo 6:31-32, necesidad es todo aquello que satisface lo más básico en la vida, como la comida, el vestido y el techo (y lo que esto implica).
31No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas”. 
Mateo 6:31-32
Ante esto, el mandato de Dios es:
8Así que, teniendo sustento [comida] y abrigo [techo y ropa], estemos contentos con esto”. 1 Timoteo 6:8
Por otro lado, el mismo Diccionario dice que deseo es el movimiento afectivo hacia algo que se apetece” y de anhelo, que es un deseo vehemente. Así que, como explicamos anteriormente, el deseo o anhelo viene a ser todo lo que excede a nuestra necesidad.
Aunque conceptos como la afiliación al sistema de seguridad social (Salud, seguro de riesgos laborales y pensión), educación, transporte y recreación no son necesidades básicas, sino deseos o compromisos instituidos por la cultura (Sobre todo la Occidental), Dios en su gran amor, también nos provee para esto y para otros deseos o anhelos de nuestro corazón, pero según su Voluntad.
Aunque no todos los deseos o anhelos son malos o pecaminosos, el apóstol Juan nos previene acerca de enfocarnos y dejarnos dominar por nuestros deseos. Debemos tener siempre en mente que las cosas (los objetos) de por sí, no son malas, generalmente son neutras, pero los actos, pensamientos, ideologías, medios e intenciones de las personas, nunca son neutros.
15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. 1 Juan 2:15-17 
• Aceptemos la provisión de Dios y aprendamos a vivir con lo que Él nos provee para que el Señor forme nuestro carácter. Es posible que a partir de la escasez, Dios desee que aprendamos a depender de Él. Recuerde que un fiel mayordomo vive en contentamiento.
• Administremos bien el tiempo. No podemos confundir la fe con la vagancia, la pereza o la holgazanería. Dios nos exige que administremos bien el tiempo como una de nuestras más valiosas posesiones y según las prioridades que Él mismo nos ha dado.
15Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16aprovechando bien el tiempo,…”. Efesios 5:15-16
  Conserve por un tiempo prudencial las facturas o tirillas de compras para evitar errores contables. 
Algunos apuntes para la elaboración de presupuesto
Para hacer un correcto presupuesto, usted debe conocer su estado actual, para eso debe saber:
• Cual es su patrimonio… Cuales son sus ingresos totales, cuánto debe y lo que posee.
• Verifique si su balance económico está en superávit, en peligro o en déficit.
Así, teniendo en cuenta las sugerencias anteriores, ya puede proceder a elaborar su presupuesto. Recomendamos hacerlo mes por mes, pero con un panorama anual, es decir, hacerlo por un período de 1 año, al menos.
En el apéndice elaboración del presupuesto, se dan las instrucciones acerca de como hacer un presupuesto personal o familiar.
Debemos dar la gloria al Señor en la elaboración del presupuesto
Muchos piensan que nuestra obligación de darle la gloria al Señor es algo espiritual, algo difícil de definir y de llevar a la práctica en nuestra vida diaria, pero cuando hacemos un presupuesto, tenemos muchas oportunidades de darle la gloria a Dios.
1. El dar es la prioridad, así que aparte lo que se propuso en su corazón (Pídale al Señor que le permita dar mínimamente el 10% de sus ingresos, no diezmar, sino ofrendar - Lo veremos en la enseñanza 14. Dar con alegría), como nos anima la Escritura en 2 Corintios 9:7.

 7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 2 Corintios 9:7

En esta materia, los principios de Dios son diametralmente opuestos a los principios de este mundo. El mundo dice: Recibe, gasta y da, pero cuando se gasta desordenadamente, por lo general, nunca queda nada para dar.
Debemos mortificar el pecado de la codicia, pues dentro de algunos de nosotros hay un sanguijuela insaciable que nunca se cansa de pedir, y pide y pide, hasta que consume todo, sin embargo queda insatisfecha y luego dice: “No quedó nada para ofrendar”
La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡dame! Proverbios 30:15
Por eso en el reino de Dios el orden es recibir, dar y gastar, incluso podríamos pensar en un orden más completo: recibir, dar, ahorrar y gastar, pues sino destinamos primero para dar, y luego para ahorrar, antes de gastar, es muy difícil que podamos dar y también ahorrar.
14 Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos. 1 Crónicas 29:14
No damos para recibir más, es decir, no damos como haciendo un negocio, sino que damos porque Dios ya nos dio, además debemos…
35… recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir”. Hechos 20:35b
De esta manera podemos dar con agradecimiento, sabiendo que estamos devolviendo un poquito de lo que el Señor nos ha dado, por eso es más bienaventurado dar que recibir, pues así podemos ver que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, pues ese don de la generosidad, hace parte de sus atributos.
Cuando damos generosamente estamos viviendo para la gloria de Dios.
2. El Gobierno quiere su parte: Los impuestos.
En Mateo 22:17-21, los fariseos se acercaron a Jesús y le preguntaron… 
17Dinos, pues, qué te parece:  ¿Es lícito dar tributo a César, o no?... 21Y les dijo [Jesús]: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”. Mateo 22:17, 21
Entonces estamos en la obligación de cumplir con las leyes de nuestro país, así pensemos que los gobernantes hacen mal uso de lo que se recauda con los impuestos.
Cuando pagamos los impuestos, y así cumplimos con las obligaciones como ciudadanos, estamos actuando para la gloria de Dios.
3. Supla las necesidades de la familia: Alimento, vestido y vivienda (y lo que esto implica). 
8porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo”. 1 Timoteo 5:8
Tener una cantidad de dinero planificada para las necesidades familiares nos ayudará a no comprar compulsivamente o por antojo. Una clave para no pecar por glotonería (o gula) y para que los víveres no se pierdan, es realizar un menú en donde se planifiquen las comidas de la semana y hacer las compras del mercado con una lista elaborada con base en éste.
Cuando suplimos las necesidades de la familia, estamos viviendo para la gloria de Dios.
4. Pague las deudas.
21El impío toma prestado, y no paga;…”. Salmos 37:21a
Cuando pagamos nuestras obligaciones y vivimos libres de la esclavitud de las deudas, vivimos para la gloria de Dios.
5. Destine parte de la provisión que Dios le da para la seguridad social, educación, transporte y recreación de su familia. Aunque éstas no hacen parte de las necesidades básicas mencionadas anteriormente, Dios, en su infinita misericordia y generosidad, provee adicionalmente para estas cosas, según su Voluntad.
Cuando en nuestra planificación tenemos en cuenta las responsabilidades que traen el vivir en una sociedad como la nuestra y tenemos una provisión para esas cosas, estamos dando la gloria al Señor con nuestra manera de vivir.
6. Ahorre para llevar a cabo proyectos y planes.
11 Las riquezas de vanidad disminuirán; pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta”. Proverbios 13:11
O como dice la versión NVI quien ahorra, poco a poco se enriquece”.
3Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará; 4y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable”. Proverbios 24:3-4
El ahorro es una estrategia que el Señor nos da para adquirir cosas en el futuro, además quien ahorra está fomentado un hábito que lleva a la sabiduría, pues de esa manera se disminuyen los gastos superfluos (no necesarios) y con ese dinero se forma un capital que nos puede llevar a conseguir objetivos valiosos.
Por otro lado, el ahorro es fundamental para afrontar eventos no previstos, que nos obliguen a pagar cuentas que no estaban dentro de nuestra planificación. 
Como les dije antes, una buena estrategia de ahorro es que apenas reciba el dinero, y antes de distribuirlo en los gastos, separe la suma que tiene planeado ahorrar y póngala aparte, pues si la deja para después pensando en que va a ahorrar el excedente, por lo general no hay excedente, entonces no hay ahorro.
Cuando ahorramos de una manera sistemática, es decir, con unas fechas y unas cifras previamente establecidas, estamos siendo fieles mayordomos de las riquezas del Señor, y de esa manera vivimos para la gloria de Dios.
Anotaciones acerca del presupuesto
Si somos diligentes en establecer un presupuesto real, este debe guiarnos para vivir de acuerdo a nuestras posibilidades financieras, lo que exige no tener gastos que superen los ingresos mensuales, ni tampoco cubrir gastos con dinero prestado o tarjetas de crédito.
Es importante que tenga en cuenta que la elaboración y establecimiento de un presupuesto no es algo que se logre de un día para otro. Éste requiere continuos ajustes y la perseverancia, la disciplina y el orden en el registro y en su seguimiento para poder llegar a tener una perspectiva global de sus movimientos financieros al finalizar cada año.
Como es necesario revisar constantemente el presupuesto, mínimo cada año, para hacer los ajustes necesarios, encontraremos que el presupuesto es una entidad variable, es decir, siempre se está perfeccionando, aquí se aplica el circulo virtuoso del ciclo de planificación (PHVA).
Lograr tener esta perspectiva completa de sus gastos a final de  cada año, le permitirá tener herramientas sólidas para tomar decisiones financieras y planear el siguiente año.
Algunas personas piensan que no pueden realizar un presupuesto porque no reciben ingresos fijos en forma regular. Sin embargo, eso hace aún mucho más importante tener un presupuesto. Si sus ingresos no son consistentes, tales como los de una persona que trabaja por cuenta propia o un vendedor que recibe comisiones, hay que estimar lo que espera recibir como sus ingresos anuales y dividirlo por 12 para determinar sus ingresos mensuales.
Es importante, para quienes tienen ingresos que no pueden predecir, trabajar hacia establecer una reserva de ahorros de la cual pueden retirar ingresos estables… El desafío más grande para personas con ingresos irregulares, es ahorrar [para generar] la reserva y no gastar todo lo que ganan durante el mes con más altos ingresos” (Dayton, 2005, 92).
Puede ocurrir que haciendo nuestro presupuesto veamos que los ingresos son inferiores a los gastos, y que esa es la razón por la cual siempre andamos en deficit, esto nos lleva a ejecutar varias acciones, entre ellas, a: 1) Eliminar o reducir los gastos que no sean necesarios y 2) Establecer estrategias para aumentar los ingresos. 
Por eso un presupuesto es una guía o herramienta útil para  analizar nuestros gastos y detectar los superfluos y también para establecer una meta de ingresos y planear estrategias para lograrla.
Debe tener mucho cuidado de incluir todos sus gastos, sobre todo aquellos que se hacen una vez al año, como seguros, matriculas, uniformes, útiles, o cada dos años como por ejemplo el cambio de llantas en el vehículo, los arreglos en la casa, etc., de esta manera usted minimizará los gastos imprevistos.
El ejemplo de José 
La historia de José, el último patriarca de Israel, es una de las mejores ilustraciones de un buen mayordomo. El faraón lo puso al frente de todo el territorio de Egipto.
46Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto”. Génesis 41:46
José tuvo previsión con la provisión durante los tiempos de abundancia porque era un hombre planificador y, por consiguiente, buen administrador. Mandó a construir graneros para almacenar el alimento y organizó a las personas para administrarlo.
47En aquellos siete años de abundancia la tierra produjo a montones. 48Y él reunió todo el alimento de los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores”. Génesis 41:47-48
José era un hombre de fe, por eso sabemos que es mentira el dicho “Planear es falta de fe”, en realidad es todo lo contrario, pues es la fe en acción, además es responsabilidad porque planeando, sabremos cómo afrontar los tiempos difíciles y, sin avaricia, el ahorro es una muestra de orden y nuestro Dios es un Dios de orden.
53Así se cumplieron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto. 54Y comenzaron a venir los siete años del hambre, como José había dicho; y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan. 55Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere”. Génesis 41:53-55
No sólo en los siete años de abundancia, sino en los siete años de escasez que siguieron, José fue una gran ayuda para el faraón, para Egipto, para su familia y para todas las naciones de la tierra porque planificando podemos ayudar y ser bendición para otros.
56Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto. 57Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre”. Génesis 41:56-57
Como ven por la virtud de la planificación en un sólo hombre, se benefició mucha gente, “toda la tierra” dice Genesis 41:57, y no sólo eso, sino que por medio de la correcta mayordomía de José se preservó la simiente divina que el Señor había puesto en Abraham, simiente de la cual viene nuestro Señor Jesucristo en la carne, pues Dios usó la planificación de José para salvar a los hijos de Israel de la hambruna. ¿Ven la importancia de la planificación? 
Un llamado al arrepentimiento
Conozco a muchos que saben como diseñar un buen presupuesto y apegados a él y con perseverancia han obtenido muy buenos resultados económicos, sin embargo ellos sólo han ganado “lo más poco”, sólo tienen riquezas materiales, esas que se esfumarán cuando partan de este mundo, pues no se han preocupado por hacer Tesoros en el cielo, así que se presentarán con las manos vacías ante el Señor todopoderoso, y serán enviados al lago de fuego y azufre que nunca se apaga, pues no hicieron lo más importante en este mundo.
Y tú ¿Piensas que ganando dinero y viviendo una vida de vanidades en este mundo estás siendo muy inteligente?  Es todo lo contrario pues has puesto tus ojos en las cosas que perecen y no has mirado a nuestro Salvador Jesucristo, ¡Corre a Él en arrepentimiento! Arrodíllate en la intimidad de tu habitación y, en arrepentimiento, pide perdón poor tus pecados y ruega que el Señor derrame su misericordia sobre ti.
¡Necio, no pierdas más tiempo, esta es tu mayor urgencia, pues no sabes cuando pedirán tu alma! ¡Corre a Cristo!
Legado para mis hijos

Recordemos que en nuestra cultura en general, la mayoría de nosotros no hemos sido instruidos en planificar, así que ésta es una excelente oportunidad para empezar a dejar este legado a las siguientes generaciones, empezando por nuestros hijos.

Existen varias áreas prácticas que podemos enseñarles a nuestros hijos sobre este tema: Cómo manejar el ingreso, cómo controlar los gastos y cómo tomar decisiones económicas basadas en la palabra de Dios en cuanto a cómo planificar.

Podemos pedirle estrategias a Dios para poner en práctica con nuestros hijos estos conceptos. Por ejemplo, darles una mesada, darles una paga por ciertos trabajos, acordar con amigos para intercambiar labores para los hijos de todos, a cambio de una paga o, simplemente, con los regalos en dinero que reciben de familiares y amigos. Esto dependerá de la edad de los hijos o de sus capacidades. Pero la cantidad no debe ser lo importante, sino la responsabilidad de manejar el dinero.

Recomendamos desarrollar con ellos un plan muy sencillo: Un plan hecho con tres cajas. Una de "dinero para gastar", otra de "dinero para ahorrar" y la tercera, "dinero para dar"(Dayton, 2005, 242).

Cuando el niño recibe el dinero es el momento en el que decidirá cómo dividir y repartirlo e, independiente de su edad, él sabrá cuando hay una caja vacía y no hay más dinero en ella.

Como padres debemos poner límites y aconsejarlos sobre cómo gastar dicho dinero, pero cediéndoles un espacio de libertad para tomar decisiones con miras a no reducir sus oportunidades de aprender de su propia experiencia. Es necesario resistir la tentación de intervenir cuando vemos que gastan el dinero con poca sabiduría. Permita que cometan algunos pequeños errores como un medio de aprendizaje. Con nuestro hijo, le enseñamos desde muy pequeño a llevar su propia contabilidad y en cierto momento, lo responsabilizamos de darnos cuenta de ella antes de entregarle la siguiente mesada. Cuando ya fue adulto, él continuó con esta práctica.

A medida que crecen, involúcrelos en la elaboración del presupuesto familiar y del proyecto anual para la familia. Una práctica interesante puede ser encargarlos de llevar el registro de egresos, según el presupuesto diseñado, al menos por un mes, supervisarlos y revisarlo con ellos, compartiendo las enseñanzas surgidas de esta experiencia.

Comparta de una manera práctica, los conceptos de necesidad, deseo y anhelo desde la palabra de Dios y cómo la influencia de los medios de comunicación ha tergiversado estas ideas.

Con todo lo anterior y con el ejemplo, sembremos en ellos la costumbre de planificar por pasos con la mira en un objetivo.

27Prepara tus labores fuera, y disponlas en tus campos, y después edificarás tu casa”. Proverbios 24:27

Como lo ampliaremos en la enseñanza 18: Ser un sabio inversionista, anime a sus hijos varones a ahorrar desde pequeños con la idea de una casa para su futuro matrimonio. Conocimos la historia de unos padres que animaron a su hijo a ahorrar desde muy pequeño con este propósito. Sus padres tenían una fuerte convicción de no tener deudas y se la inculcaron a su hijo, pero querían ayudarle a planear su futuro y que se esforzara por conseguir sus cosas. Así que idearon un plan en familia. Con una propiedad que tenían para la arriendo, le asignaron un precio real de venta y le iban vendiendo porcentajes de la propiedad. Cuando había reunido cierto dinero, el hijo les compró un pequeño porcentaje, pero cada vez que ahorraba y reunía más dinero, les iba comprando más parte. Entonces, la propiedad producía una renta y el porcentaje de utilidad que le correspondía al hijo, él lo reinvertía comprando más parte de la propiedad y este plan prosperó favorablemente.

Oremos 
Padre santo, nosotros estamos aquí porque queremos vivir para tu gloria, que cada una de nuestras acciones sean para glorificarte, permítenos ser sabios al planificar como administrar lo que has dejado a nuestro cuidado y convéncenos que esto que administramos no es nuestro, sino que todo es tuyo, y que nosotros sólo somos unos mayordomos.
Así sabremos que debemos tener mucho cuidado con los bienes, recursos y propiedades que debemos administrar para ti, y que nuestra vida sea una vida sencilla, pero rica en buenas obras, que nadie pueda blasfemar tu nombre por causa nuestra, por un mal testimonio, o porque seamos desordenados, o porque vivamos sin ningún tipo de planificación, sino haciendo las cosas según se vayan presentando.
Padre Santo, danos esa habilidad para establecer un presupuesto, para que nos sirva de guía para todo lo que debemos hacer hoy, mañana, este mes, y el mes próximo, este año y el año próximo…
Danos esa sabiduría necesaria para analizar las cuentas y entender cual es tu santa voluntad en cuanto a la dirección que debemos darle a las finanzas que has puesto bajo nuestra mayordomía.
Amado Señor, sabemos que en esta tarea no estamos solos y te damos gracias por tu consejo bíblico, por los hermanos que nos pueden instruir en estos temas, por los pastores que nos pueden aconsejar, pero sobre todo por tu Espíritu Santo que nunca nos abandona.
Danos la perseverancia necesaria para terminar bien esta carrera y que, al final de este camino, podamos llevar delante de Ti, como una ofrenda de olor grato, una vida ordenada y planificada, que sea además una herencia que capacite a los que vienen detrás de nosotros en este caminar.

Amén.


[1] El TULIP es un acrónimo que resume las cinco (5) doctrinas de la gracia. Estas son:

T - Total Depravación (Depravación Total): El hombre, desde el momento de la caída, está completamente corrompido y esclavo del pecado, incapaz de hacer el bien o agradar a Dios sin la intervención sobrenatural de la gracia.

U - Unconditional Election (Elección Incondicional): Dios elige a los elegidos sin considerar sus méritos o obras, sino solo por su propia voluntad y gracia.

L - Limited Atonement (Expiación Limitada): El sacrificio de Cristo en la cruz fue específicamente para salvar a los elegidos, no para todos los seres humanos.

I - Irresistible Grace (Gracia Irresistible): La gracia salvadora de Dios no puede ser resistida o rechazada por los elegidos, sino que es infaliblemente efectiva en la conversión y la salvación.

P - Perseverance of the Saints (Perseverancia de los Santos): Los que han sido salvos por la gracia de Dios permanecen en la fe y la salvación hasta el final, sin poder ser perdidos o reprobados.

Estas doctrinas bíblicas se desarrollaron en la Reforma del siglo XVI.

[2]  ver artículo ¿Pueden o deben las mujeres trabajar fuera de casa?

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