6. Conductas en contra de la mayordomía bíblica — Parte 2 —


 

6. Conductas en contra de la mayordomía bíblica

 — Parte 2  

15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. 18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”. Efesios 5:15-20 

Oremos

Bendito Padre Celestial, como siempre venimos delante de Tí agradecidos por tu amor y por tu misericordia, gracias Señor por propiciar esta reunión en donde podremos seguir estudiando tu Palabra, específicamente aquellas conductas que están contra de la mayordomía bíblica.

Hoy te pedimos que nos guíes a través de la Biblia, para que ella nos ayude a revisar nuestros corazones y podamos detectar esas acciones perversas que manchan nuestras almas con el pecado y te damos gracias porque en tu Palabra tenemos todo lo que necesitamos, pues “toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17).

¡Aquí estamos, oh Señor, delante de Ti! con un corazón que espera tu amorosa corrección, agradecidos por tu enseñanza que cambia nuestra vida, prepáranos Padre para que tu Palabra se haga vida en nuestra vida.

En el nombre de nuestro amado Salvador, hemos orado, amén.

Introducción 

Amados hermanos, esta es la continuación y parte final de la enseñanza “Conductas en contra de la Mayordomía Bíblica” y aunque no es una lista exhaustiva, es decir completa, creo que en estas dos enseñanzas reuniremos las conductas pecaminosas que más afectan el fiel desempeño de un mayordomo de las finanzas del Señor.

Hoy analizaremos las siguientes: 6. Falta de planificación 7. No buscar consejo 8. La injusticia y la deshonestidad 9. La pereza y la resignación 10. Los vicios 11. La aflicción, amargura o resentimiento y como punto extra el no honrar el Día del Señor.

Volviendo a Efesios 5, leemos que el Apóstol dice: Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios (v. 15), es decir que tengamos cuidado en nuestro andar, que cuidemos nuestra conducta, nuestro carácter, que no seamos necios sino sabios. Ahora que hemos nacido de nuevo y que el Señor ha ido retirando de nosotros esos harapos del viejo hombre, para revestirnos del hombre nuevo, tenemos la obligación de asemejarnos a Él imitando su carácter.

Conductas en contra de la mayordomía bíblica — Parte 2— 

6. Falta de planificación

En nuestra cultura latinoamericana no hemos sido entrenados o enseñados en la planificación, en el ahorro o en la previsión. Por lo contrario, comportamientos posmodernos como la auto-indulgencia para gastar (con la típica pero engañosa frase: “yo me lo merezco”), el inmediatismo y el inadecuado manejo de los recursos evidencian una conducta en contra de la mayordomía bíblica, la cual es la falta de planificación.

5Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza”. Proverbios 21:5 

Este tema lo abordaremos ampliamente en los posteriores enseñanzas 11, 12 y 13 de Planificación financiera.

7. No buscar consejo

Aunque un negocio o una oportunidad parezcan muy lucrativos y sin posibilidad de fallar, si Dios no le dirige en ellos, el fracaso será inminente o el precio a pagar por esto va a ser muy alto, puesto que lo estará haciendo en sus fuerzas y sin el respaldo de Dios. Es necesario buscar la dirección de Dios acerca de si el proyecto que usted tiene en mente está acorde con la voluntad o el propósito del Señor para su vida.

La manera prioritaria y más certera de buscar el consejo de Dios es a través de su Palabra.

Y luego, en personas expertas en el tema, hombres sabios, en el sentido de ser personas guiadas por el Espíritu Santo y por la palabra de Dios.

18Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo; mas el que guarda la corrección recibirá honra”.  Proverbios 13:18

El tema del consejo en general, será tratado en la enseñanza 15: Buscar consejo.

8. La injusticia y la deshonestidad

Estas conductas pecaminosas tienen que ver, primordialmente, con la no observancia del Octavo y del Noveno Mandamiento de la Ley Moral de Dios: No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. (Éxodo 20:15-16 y Deuteronomio 5:19-20).

Las diferentes maneras de ser injustos y deshonestos en las finanzas las ampliaremos en la enseñanza 16: Ser honesto. Una vez enfrentadas estas conductas pecaminosas, deben ser corregidas y no perseverar en ellas, pedir perdón y hacer la restitución correspondiente que veremos en la enseñanza 10: Pagando las deudas, pues la injusticia o deshonestidad manifestada en las diferentes formas que estudiaremos, trae la corrección de Dios a través de su disciplina y, generalmente, sus consecuencias se evidencian con mayor fuerza en el área financiera.

11Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados… 13y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”.  Hebreos 12:11, 13

9. La pereza y la resignación

Ambas conductas obstaculizan la manera en que la provisión de Dios viene a su destino.

15La pereza hace caer en profundo sueño, y el alma negligente padecerá hambre”.  Proverbios 19:15

La pereza es causada por no entender el valor del trabajo en el plan de Dios, pues Él ordenó en su Cuarto Mandamiento de la Ley Moral, descansar un día, pero mandó trabajar seis (Éxodo 20:8-11 y Deuteronomio 5:12-15). En esos seis días el Señor nos provee para suplir todas las necesidades, pero nosotros debemos esforzarnos y no permitir por ningún motivo la pereza, ni la negligencia, sino trabajar activamente, pues dice Proverbios 6:11 que al perezoso le llega la pobreza como hombre armado, una pobreza que por medio de la pereza domina al hombre y lo lleva a la miseria.

Este tema será expuesto con mayor profundidad en la enseñanza 17: Diligencia en el trabajo.

10. Los vicios

Lastimosamente, por el declive moral de nuestros días, con su fuerte tendencia que a “lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz;...” (Isaías 5:20); algunos grupos sociales presionan para que muchos de los vicios conocidos, que hasta ahora han sido restringidos por las leyes, sean legalizados y el estatismo[1] y el dominio de los perversos sistemas mundiales de salud, alimentación y educación aumentan cada día su poder, relevando a las personas de la responsabilidad y mayordomía sobre sus propios cuerpos y bienes, cosa que es contraria a la obligación que un fiel mayordomo tiene de administrar lo que el Señor ha puesto en sus manos, eso incluye la crianza de sus hijos y la correcta mayordomía sobre los muchos o pocos bienes que al Señor le ha placido entregarle.

Este desplazamiento de las funciones de mayordomía de cada hombre es muy grave, pues el Estado las usurpa y establece normas que por lo general van en contra de la Ley de Dios, por eso, no es una labor del estado educar tus hijos, no es una labor del Estado ponerle precio a tus productos, no es una labor del Estado intervenir en los negocios de los particulares, y mucho menos expropiar tus bienes para repartir migajas de bienestar de cuenta de lo ajeno.

Eso nos lleva a deducir que el Estado debería ser una entidad limitada, de tamaño pequeño, que garantice la protección del derecho y el marco jurídico, que no intervenga excesivamente en la vida y negocios de las personas y que garantice la seguridad y protección de los derechos, sin utilizar su poder para interferir en la formación de los niños, ni en la economía, es decir que no sea un Estado que vaya cambiando las leyes de acuerdo a una u otra ideología política, o lo que es peor para ganar votantes adeptos entre aquellos que ven que su amado pecado, dejó de ser delito, nada de eso, sino que el Estado debe ser un arbitro imparcial en las relaciones sociales y comerciales.

Sin embargo el estatismo pretende reducir al hombre a vivir como una pieza de una gran maquinaria, casi sin voluntad, recibiendo subsidios con lo mínimo para vivir, pero sobre todo retirando del hombre todas las responsabilidades que el Señor le ha dado, de tal manera que no tenga la posibilidad de formar a sus hijos y cultivar las virtudes cristianas, como la generosidad, la solidaridad, la justicia, la prudencia, el dominio propio, entre otras, pues ya el Estado se encargará de todo, pero por lo general lo hará de una manera contraria a la Palabra de Dios.

Es por eso que los cristianos entramos en conflicto con el mundo, en todos los aspectos, pues nuestra obligación como creyentes es “no os amoldéis a este mundo”, y como vemos, ese mundo se está transformando para cada día ser más perverso, por eso nuestra tarea será cada día más difícil, pero ánimo hermanos que nuestro Señor nos ha dejado un mensaje, “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33, ocupémonos de obedecer al Señor y Él se encargará de todo lo demás.

Recordemos que para un creyente debe ser claro que los vicios continuarán siendo conductas pecaminosas a los ojos de Dios y todos tendremos que dar cuenta por ellos.

Así con la complacencia de una sociedad alejada de Dios y un estado que hace leyes para promover conductas perversas, los vicios pueden llegar a enseñorearse muy profundamente de una persona, aún entre los creyentes, tanto que la lleve a la idolatría e incluso, a atentar contra su vida. Entonces podemos decir que son esclavos de sus vicios y ya hemos visto que las Sagradas Escrituras dicen que no podemos servir a dos señores.

También son una forma en la que podemos terminar ofrendando a las tinieblas, en lugar de dar al reino de Dios. Pero ¿qué significa ofrendar a las tinieblas? Es entregar los recursos que Dios nos ha dado a causas que no le agradan porque están por fuera de sus preceptos. Es lamentable que muchas personas saquen de sus bolsillos más fácilmente para sus desenfrenos, o para un vicio o una adicción que los controla, que para el propósito de Dios.

1Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados...  8Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz...  10comprobando lo que es agradable al Señor. 11Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;…”. Efesios 5:1, 8, 10-11

Embriaguez, consumo de tabaco o alucinógenos: La Biblia no los llama como la sicología: alcoholismo o drogadicción, sino que habla específicamente de borracheras o embriaguez, y sus funestas consecuencias pueden ser aplicadas de igual manera a fumar o al consumo de tabaco o alucinógenos, e incluso, a medicamentos farmacológicos, especialmente en cuanto a las drogas psiquiátricas, dados los similares efectos que éstas producen en la vida de las personas que las consumen, tales como problemas de salud (que llevan posteriormente a tener que destinar altas sumas de dinero en médicos y tratamientos), tristeza, miseria, pérdida del empleo, decaimiento de espíritu o de ánimo (que la sicología llama depresión”) y dependencia, entre muchas otras. (Proverbios 23:20-21; Lucas 21:34; Romanos 13:13 y Deuteronomio 21:20).

18No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución;...”.  Efesios 5:18a

Podemos definir la disolución como la perdida del dominio propio, eso significa perder el control sobre el cuerpo, y se incumple así la obligación de estar atento, de vigilar todo el tiempo, de ser un fiel mayordomo de nuestro cuerpo.

El mucho vino hace que tu conciencia duerma y eso es como permitir que el vigía duerma en su garita, facilitando el ataque del enemigo que trae a tu alma todo un mundo encendido de maldad.

29¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? 30Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura. 31No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; 32mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor. 33Tus ojos mirarán cosas extrañas, y tu corazón hablará perversidades. 34Serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. 35Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; cuando despertare, aún lo volveré a buscar.Proverbios 23:29-35 

1El vino lleva a la insolencia, y la bebida embriagante al escándalo; ¡nadie bajo sus efectos se comporta sabiamente!”.  Proverbios 20:1 [NVI] 

    Vicios relacionados con la alimentación: Estos vicios tienen que ver con los diferentes trastornos alimenticios, ya sea por exceso o por deficiencia. Estos incluyen la glotonería o la gula (exceso en el comer); los diferentes trastornos alimenticios (que se han conocido como bulimia, anorexia, entre muchos otros) o los malos hábitos alimenticios, como por ejemplo, comer constantemente fuera de casa o comprar los víveres por impulso y sin orden, así como comer cosas que sabemos que nos hacen mal, pero que no podemos controlar, son conductas pecaminosas y tienen igualmente, nefastas consecuencias en la salud y, también en las finanzas. (Proverbios 13:25a y Romanos 13:13).

20No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne; 21porque el bebedor y el comilón empobrecerán,...”.  Proverbios 23:20-21 

16¿Hallaste miel? Come lo que te basta, no sea que hastiado de ella la vomites”. Proverbios 25:16 

34Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”. Lucas 21:34 

Tengamos cuidado con el “dios del vientre” (Filipenses 3:19) porque, aunque debemos cuidar nuestro cuerpo (el templo del Espíritu Santo1 Corintios 6:19 y 2 Corintios 6:16) ejerciendo una mayordomía sobre él, siendo responsables e investigando sobre nutrición (un llamado especial a la mujer de “nutrir”), también debemos conocer bien la pequeña habitación que Dios nos ha dado y su funcionamiento, alimentarnos bien y cuidar la salud sin dejarla completamente en las manos de los corruptos sistemas de salud y alimentación del mundo, sin embargo no debemos obsesionarnos con esto porque hemos de saber que vivimos en un mundo caído donde es imposible tener una alimentación perfecta... Recuerda: Soberanía de Dios y Responsabilidad del hombre... Siempre juntas.

Es muy importante que seamos fieles administradores de nuestro cuerpo, que tratemos de mantener una buena salud, que nuestra alimentación sea balanceada de tal manera que comamos sanamente y lo suficiente, no más de eso, pues quien ejerce disciplina sobre su cuerpo se está preparando para los días malos y podrá resistir mejor los tiempos difíciles, de tal manera que podrá servir mejor a nuestro Señor y a nuestros hermanos. Recordemos que lo leímos al inicio de esta enseñanza:

15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”.  Efesios 5:15-17

Inmoralidad sexual: La inmoralidad sexual desde la perspectiva bíblica comprende las relaciones sexuales ilícitas (Fornicación o relaciones sexuales por fuera del matrimonio, adulterio, bigamia y poligamia); relaciones sexuales perversas (Masturbación, homosexualidad, sodomía, masoquismo, pedofilia y zoofilia —relaciones con animales—, orgías, intercambio de parejas, entre otras) y actitudes inmorales como pornografía, voyerismo[2], lujuria, lascivia, obscenidad e indecencia (Levítico 18; 1 Corintios 6:9 y 10:8; Romanos 1:26-29, entre otros).

Los que no obedecen a Dios en sus normas acerca de la sexualidad, también pueden recibir adversas consecuencias en su área financiera. Esto puede ocurrir por chantaje, por los gastos en material pornográfico y prostitución (…el que frecuenta rameras perderá los bienes. Proverbios 29:3b), por tener que asumir la responsabilidad de un hijo inesperado, por demandas legales, por pagar operaciones quirúrgicas, por tratamientos para enfermedades venéreas, entre muchos otros.

Hay un claro recordatorio de esto en la historia reciente, y es como muchos políticos y empresarios de talla mundial eran invitados por Jeffrey Epstein a su isla en el Caribe, en donde se dedicaban a bacanales y orgías, sin saber que todas esas pecaminosas acciones quedaban documentadas, y que luego servían para extorsionar a estas personas, de tal manera que después de salir de esa isla, ellos eran prácticamente prisioneros de su pecado, pues al salir de ahí debían obedecer lo que les ordenaran… Se convirtieron en esclavos por su pecado. 

Cuando una persona quebranta las leyes de Dios con su inmoralidad sexual puede perder su honor, sus años, sus fuerzas, su salud y hasta su trabajo, incluso muchas veces, por la preocupación y la culpa que sus conductas le producen. A los que creen que pueden vivir en inmoralidad sexual (y esto aplica para hombres y mujeres) y salirse con la suya, Dios les advierte:

8Aleja de [la adultera] tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa; 9 para que no des a los extraños tu honor, y tus años al cruel 10 no sea que extraños se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño; 11 y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo,12 y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión; 13 no oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído! 14  Casi en todo mal he estado, en medio de la sociedad y de la congregación.

15  Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo. 16  ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas? 17 Sean para ti solo, y no para los extraños contigo.18 Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud.  Proverbios 5:8-18

Estos vicios atentan, especialmente, contra el Sexto Mandamiento: “No matarás” (Éxodo 20:13 y Deuteronomio 5:17) en su expresión positiva de preservar la vida. Además, los vicios hasta aquí mencionados, atentan contra nuestro cuerpo que le pertenece a Dios y es el templo de su Santo Espíritu.

19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu,  los cuales son de Dios”.

1 Corintios 6:19-20

  Juegos de azar, loterías, apuestas, naipes, casinos, etc.: La adicción al juego es en realidad una conducta pecaminosa en contra de la mayordomía bíblica y John MacArthur (MacArthur, 2005, 179- 185)[3] nos ilustra en los siguientes puntos por qué lo es, así no haya una prohibición explícita en la Biblia de “no participarás en juegos de azar”. Para ilustrar este punto leamos Josué 18:6, 10:

6Vosotros, pues, delinearéis la tierra en siete partes, y me traeréis la descripción aquí, y yo os echaré suertes aquí delante de Jehová nuestro Dios… 10Y Josué les echó suertes delante de Jehová en Silo; y allí repartió Josué la tierra a los hijos de Israel por sus porciones. Josué 18:6, 10

Como este hay muchos ejemplos bíblicos en los cuales se recurre a echar suertes para entender la voluntad de Dios, pero eso no es una aprobación de los juegos de azar, como algunos quieren creer.

1) El juego no es el homólogo moderno de echar suertes. Vemos en la Biblia que echar suertes era usado para tomar decisiones (Éxodo 28:30; Levítico 8:8; Números 27:21 y 1 Samuel 28:6), para seleccionar animales para el sacrificio (Levítico 16:7-10), entre otros, confiando en que el soberano Dios revelara providencialmente su voluntad (Proverbios 16:33), pero en ningún momento para poner los recursos en riesgo y obtener ganancias apostando y confiando en la suerte.

2) Niega la soberanía de Dios porque afirma la existencia de la suerte y la casualidad, en lugar de la realidad de un Dios soberano sobre el universo, quien milagrosa y providencialmente controla cada detalle de cada suceso para cumplir sus propios propósitos.

3) Es edificar a partir de la administración irresponsable. No es una administración responsable y sensata de lo que Dios nos ha dado y tenemos un Amo a quien dar cuentas de ésta y usarlo para su gloria, pues Él nos ha entregado todo lo que tenemos para administrarlo, pero no nos pertenece.

4) Socava la ética bíblica del trabajo. Las personas botan su dinero hacia la probabilidad fortuita, con posibilidades enormemente escasas de que algún día realmente ganen más dinero a cambio. Al mismo tiempo, el proceso adictivo de las apuestas los hace desdeñar el trabajo duro y honrado, un deber básico asignado por Dios.

5) Es movido por el pecado de la codicia. El juego viola el décimo mandamiento que dice: No codiciarás...(Éxodo 20:17), el cual nos lleva al pecado de la avaricia y el descontento y, finalmente, el ídolo del juego lleva a las personas por el camino de la incredulidad y la desobediencia.

6) Edifica sobre la explotación de otros. De una manera muy sutil, viola el octavo mandamiento: No hurtarás”, pues por cada persona que gana, hay millones de perdedores. Muy a menudo, las víctimas son la clase trabajadora menos educada, los ancianos o las personas jóvenes indisciplinadas, quienes malgastan su dinero en intentos egoístas y muy fútiles por volverse ricos. Como dice un experto en el tema: Los juegos de azar son “un impuesto a la gente pobre y las personas que no saben hacer cuentas”.

“El mundo de Dios es un lugar de orden y propósito, no un lugar de caos que funciona según los caprichos de la casualidad. Él quiere que usemos nuestra capacidad de razonamiento, realicemos la obra que lo honre... [Mientras], el juego se deriva del pesimismo, la desesperanza y el relativismo moral posmodernos. Plantea que el éxito en la vida proviene de la probabilidad fortuita y la "suerte" y la capacidad de hacer una apuesta inteligente”. (MacArthur, 2005, 183, 185).

En conclusión, el vicio del juego es una evidencia de codicia y ambición desmedida, también lo es de idolatría y falta de fe, pues es poner la confianza en la suerte, la fortuna o el azar, en lugar de confiar en la provisión de Dios, al respecto, el libro de Isaías ofrece la perspectiva de Dios:

11Pero vosotros los que dejáis a Jehová, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para la Fortuna, y suministráis libaciones para el Destino; 12yo también os destinaré a la espada, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero, por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé, y no oísteis, sino que hicisteis lo malo delante de mis ojos, y escogisteis lo que me desagrada”. Isaías 65:11-12

Este es un fuerte llamado de atención del Señor condenando la idolatría que los hebreos rendían a los dioses babilonios Gad (fortuna), que también puede significar “buena suerte”, y Meni (destino), anunciándoles que aquellos que persisten en esta práctica están destinados a la destrucción. Esos antiguos ídolos siguen vivos en los corazones de muchos, por eso aquellos idólatras, que tienen a la Fortuna como regente del Destino, serán destinados a la espada.

La parábola del hijo pródigo también es una clara ilustración de cómo éste perdió en vicios toda la herencia que su padre le dio (Lucas 15:11-32).

“No se compare con personas que llevan una vida con este tipo de conductas y pasan por una bonanza financiera porque estas personas, si no cambian de rumbo, están destinadas a la perdición” (Betancur, 2009, 37).

11. La aflicción, amargura o resentimiento

El concepto de amargura evoca el sabor característico de la hiel, que deja una sensación desagradable al paladar y la aflicción, significa causar molestias, sufrimiento físico, tristeza o nostalgia. Por lo general, las personas que tienen deudas o problemas financieros sufren de aflicciones y de amargura.

Es muy común observar en nuestra sociedad actual, que las personas que sufren de pobreza o miseria, por lo general, padecen de una intensa sensación de resentimiento o amargura contra los que se hallan en una mejor situación financiera, sean estos creyentes o impíos. Respecto a estos últimos, el Salmo 73 el cual narra el destino de los malos, nos anima a no tener envidia de ellos porque, a su tiempo, Dios hará justicia, aquí o en el más allá, de la misma manera en que lo afirma el salmista:

1No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. 2Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán”. Salmo 37:1-2 

Este resentimiento causado por la envidia y la incapacidad de percibir las propias conductas pecaminosas en el área financiera, desencadenan situaciones de extrema violencia en nuestra sociedad, y aún dentro de los mismos creyentes se evidencia en enojo, ira, mal humor y murmuración acerca de la situación económica propia o de otros.

La amargura es una conducta dura de derribar en la vida de las personas cuando se ha instalado y es contagiosa. Vemos cómo esta actitud fatalista o perspectiva amargada de la propia vida y de los demás, se repite a menudo dentro de una familia y los abuelos y padres la inculcan en sus descendientes. Por esta razón, es recomendable evitar cualquier situación, afirmación o compañía que refuerce este sentimiento pecaminoso. La Biblia nos dice que los días malos vendrán (También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Timoteo 3:1), pero nos hace un llamado a no permitir que la amargura se siembre en nuestro corazón, y nos estorbe, evitando que podamos dar un buen testimonio de la gracia del Señor.

15Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;…”. Hebreos 12:15 

Sea por circunstancias personales, o por imitar una conducta familiar, aún sin consciencia de esto, no debemos dar lugar al diablo (Efesios 4:26-32) admitiendo raíces de amargura en nuestras vidas, pues esto no nos permite estar en contentamiento y, como consecuencia, no podremos ser mayordomos idóneos.

No debemos estar afligidos por nuestra condición financiera, sino más bien escudriñar las Escrituras para entender cuál es la razón de esta situación. Revisar si es nuestra mala administración o si es simplemente la voluntad de Dios. Sea cual sea la respuesta, es nuestra responsabilidad remplazar estas conductas de amargura y aflicción por el contentamiento y gozo en el Señor y esto sólo podemos hacerlo en el poder del Espíritu Santo, pues el gozo es uno de sus frutos.

Aunque ampliaremos más sobre esto en la enseñanza 9: La doctrina del contentamiento; alabemos al Señor en la abundancia e, igualmente, en la escasez, sabiendo que ambas son providencias del Señor, dadas de manera soberana y, mejor, concentrémonos en asumir nuestro papel de administradores de las cosas que Dios nos ha encargado. Entender esto, evitará que busquemos una respuesta en las deudas o fianzas; tema que, Dios mediante, estudiaremos en la próxima enseñanza.

Y hablando del contentamiento, es necesario que entendamos que para Dios es igual de importante aquel mayordomo que está administrando lo poco, y aquel que está administrando lo mucho, el Señor para cada uno tiene una misión diferente, y esa misión tiene que ver no sólo con el manejo de los recursos, sino como cada uno va llegando a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Y lo que Dios te ha dado, mucho o poco, es exactamente lo que necesitas para tu crecimiento espiritual, no te digo que te resignes a la escasez, sino que entiendas la voluntad de Dios en esa situación y que no pierdas de vista el objetivo principal, que es tu santificación.

La amargura es una terrible muestra de descontento con respecto a lo que el Señor en su infinita sabiduría nos ha dado y no sólo estoy hablando de cosas materiales, sino incluso de situaciones en la iglesia, en la familia o en la sociedad. Por favor cuida tu corazón de la amargura, nada se ha salido de las manos de Dios, todo lo que pasa está dentro del decreto eterno del Señor. Así como endureció el corazón de Faraón (Éxodo capítulos 7 a 14), así también propiciará situaciones difíciles las cuales podrían llevar a un impío la amargura, pero la amargura no debe ser la respuesta de un cristiano, pues el solo hecho de tener en Cristo una vida eterna asegurada debe darnos la paz de saber que Dios nos ama y que nos da exactamente lo que necesitamos, así en ese momento parezca un gran mal.

No honrar el Día del Señor

Y como punto extra, uno muy importante: No honrar el día del Señor, también es una conducta pecaminosa contraria a la mayordomía bíblica que tiene que ver, primordialmente, con la no observancia del Cuarto Mandamiento de la Ley Moral de Dios:

8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”.  Exodo 20:8-11 

Si el Señor escribió en las tablas de la ley el mandamiento de santificar el Día de reposo, es porque es muy importante, y si tú no cumples este mandamiento te ruego que ores para que el Señor te de una clara convicción de ese pecado, para que saque de tu mente cualquier excusa que lo justifique, y para que te de otro medio de sustento en el cual puedas guardar el Día del Señor siempre.

Este tema lo estudiaremos más profundamente cuando estudiemos la enseñanza 17 diligencia en el trabajo.

Llamado a seguir a Cristo

Estas palabras van dirigidas a aquel que tiene un comportamiento aceptable en la familia, en la sociedad e incluso en la iglesia, estas palabras son para aquel que podría ser incluso un ejemplo para los demás, pero que realmente su corazón no está en Cristo. Usted puede ser una persona que planifique bien su vida, que oiga consejo, que sea honesto, que sea diligente, que no tenga ningún vicio aparente, que viva contento e incluso que venga a la iglesia cada domingo, pero si no ha tenido un verdadero arrepentimiento y no tiene una fe en Cristo como nuestro único y suficiente Salvador, usted está en una situación muy peligrosa, pues está poniendo su esperanza en que hace las obras que la ley exige, es decir, su esperanza es la justicia propia, y podrá estar sentado junto a los hijos de Dios en el banquete, pero le pasará como a aquel intruso que relata nuestro Señor en Mateo 22, en la parábola de la fiesta de bodas.

11 Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. 13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos”. Mateo 22:11-14 

Amigo, lo único que necesitas es estar vestido con la justicia de Cristo, tu justicia propia son como trapos de inmundicia, corre a Cristo por tu alma, que no seas hallado vestido con esos harapos que corresponden a tus buenas obras, pues con esos no podrás disfrutar de las bodas del Cordero, con esos sólo serás aceptado por las tinieblas para condenación eterna.

Conclusión

En estas dos enseñanzas hemos hecho un corto recorrido por algunas conductas pecaminosas que están contra de la mayordomía bíblica, no las estudiamos todas, pero si las principales.

De esta manera hemos podido detectar algunos de los pecados que aun hoy cometemos y eso nos ayudará a estar vigilantes para evitarlos, y eso es bueno. Pero es necesario que clarifiquemos un asunto muy importante.

Debemos tener claro que lo único requerido para la salvación es “arrepentimiento y fe”, eso es todo, no se requiere nada más… Estarán pensando… ¿entonces todo lo que aprendimos acerca de esas conductas que están en contra de la Mayordomía Bíblica, que pasa con eso? ¿no es nuestro deber obedecer al Señor y mortificar esos pecados?

Algunos pensarán que hay una contradicción ¿que pasa con la obediencia entonces? Es claro que no es requerida para la salvación, eso es cierto, pero la clave está en que la obediencia no es lo que nos lleva a la salvación, sino que es un fruto de la salvación, el Evangelio produce obediencia en nosotros, pues nos despoja de esos harapos del viejo hombre y nos reviste del carácter del nuevo hombre.

Es muy importante que esto quede muy claro, pues si alguien piensa que es al contrario, es decir que la salvación requiere obediencia de parte nuestra, significaría que podríamos ser obedientes sin tener en cuenta la obra y persona de Cristo y entonces Jesús habría muerto en vano.

La salvación produce obediencia en nosotros, gozosa obediencia en nosotros, pero si forzamos esa obediencia para hacerlo en nuestras fuerzas, llegaremos al legalismo, al moralismo y a la justificación por obras, y eso es exactamente lo contrario al carácter del un fiel mayordomo.

Legado para mis hijos

Y eso es exactamente igual en los niños, los padres debemos corregir todas esas conductas pecaminosas, pero nuestro énfasis no debe estar en el comportamiento externo, sino en el corazón. Recordemos que el corazón es “manantial de vida”, y si nos centramos en él, encontraremos el “origen” de esa conducta y será más fácil tratarla con amor de padre.

De esta manera no estaremos perdiendo energía y tiempo tratando de controlar el comportamiento de los niños, sino que podremos concentrarnos en modelar su corazón de acuerdo a la palabra del Señor, de tal manera que podamos guiarlos a entender la raíz de su conducta y así sanar su corazón.

Pues ser padres no es simplemente hacer que los hijos tengan un buen comportamiento, eso, como hablamos acerca de la obediencia, es el resultado de un corazón trasformado por el amor de Dios.

Por otro lado cuando detectamos en nuestros hijos pecados como la rebeldía, el egoísmo, la ira, la amargura, la envidia y el orgullo, se nos presenta un escenario propicio para mostrar a nuestros hijos que tan profundamente necesitan de la gracia de Dios.[4]

Cuando Pablo dice en 2 Corintios 12:14b, que debemos guardar una herencia para nuestros hijos, pensemos que ésta no es sólo material o terrenal.

En su Comentario a Proverbios, George Lawson decía que “es mejor ser hijo de un santo pobre (Proverbios 28:6) que de un gran señor porque todos los creyentes estarán de acuerdo en que una sola promesa de la Biblia es muchísimo mejor que una gran hacienda; y los padres que se llenan de ansiedad al pensar en la situación en que quedarán sus familias cuando ellos mueran, si creen lo que dicen las Escrituras, estarán mas deseosos de dejarles una herencia de promesas que de tierras y dinero. No obstante, muchos no creen esta verdad. Se llenan la mente de proyectos y sus almas se angustian con preocupación acerca de cómo podrían obtener bienes para legarlos a sus hijos. Puede que tengan éxito en estas labores; pero mientras tanto los pensamientos de eternidad se borran de sus mentes; y cuando heredan los frutos que resultan de haber pensado solamente en las cosas terrenales (Filipenses 3:19), ¿qué placer puede darle saber que sus hijos viven desordenadamente disfrutando de la riqueza y que probablemente estén atesorando para sí mismos venganza para el día del Juicio (Romanos 2:5)?”.

Por esta razón, la herencia más importante debe ser un corazón regenerado por el conocimiento de Dios y su Palabra, pero también, como testimonio, uno de los legados más importantes que usted puede heredarle a sus hijos es su orden y libertad financiera.

Si ellos pueden empezar su vida y su caminar con Dios conociendo lo que dice su Palabra acerca de las finanzas y poniéndolo en práctica, serán mucho más útiles para la obra de Dios y podrán empezar más pronto a servirle con su tiempo y sus finanzas.

Oremos

Gracias Padre por esta enseñanza tan importante acerca de las conductas en contra de una fiel mayordomía, habiendo entendido que esas conductas son sólo el reflejo del pecado en nuestros corazones, te pedimos que podamos centrarnos, no en la conducta en sí, sino en el origen de la misma y que sabiendo eso podamos mortificar las raíces de pecado que puedan persistir.

Te pedimos que nuestra conducta sea el resultado de ese hombre nuevo que has levantado en nosotros, ese hombre nuevo que no tiene ninguna condenación, pues estamos en Cristo Jesús, y que  siempre podamos andar conforme al Espíritu, y no conforme a la carne, y sabemos que es así, sólo porqué Tú has hecho esa obra en cada uno de nosotros.

Gracias Padre, por haber enviado a tu Hijo en semejanza de carne de pecado, para que por su obra en la cruz nosotros no vivamos según la carne, sino según el Espíritu, que ya no seamos deudores a la carne y que ya no seamos esclavos del pecado.

Bendice Padre esta, tu iglesia local, bendice a cada uno de sus miembros, y danos el gozo de ver como nuestros familiares, amigos y vecinos son trasformados por tu Santo Espíritu y empiezan a conocer el amor de Cristo.

Todo te lo pedimos en el nombre de nuestro amado Salvador Jesucristo. Amén.



[1] Estatismo — Concentración de los controles y la planificación económica en manos de un gobierno altamente centralizado que a menudo se extiende a la propiedad gubernamental de la industria y el comercio, esto lleva a un aparato estatal gigantesco y por lo general ineficiente, posición contraria al libre mercado que permite una economía que se regula así misma, básicamente por las leyes de oferta y demanda. https://mises.org/es/power-market/unas-palabras-sobre-el-estatismo

[2] Voyerismo - El termino se deriva de la palabra francesa vouyeur, que significa mirón, también podría traducirse como morboso. Es una perversión sexual que consiste en observar a una o varias personas, en su privacidad o durante relaciones sexuales.

[3]MACARTHUR, John. ¿A quién pertenece el dinero? Editorial Portavoz. USA. 2005 (Edición en castellano).

[4] Paráfrasis de: TRIPP Tedd. Como pastorear el corazón de su hijo. Shepherd Press. Wapwallopen,  PA. 2011


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